|
nov 07
2011
|
Que no. Lo intento, pero no me creo nada de los políticos. Es curioso cómo se repite la historia. Siempre hay tiranos, mentirosos y traidores. Esas son cualidades que nunca, por mucho que nos pese, se van a perder en el ser humano. Y, por el contrario, cada vez escasean más otras como el honor, la dignidad y la decencia. Hoy, en el debate que vamos a ver todos entre Rajoy y Rubalcaba, las palabras de ambos candidatos se van a topar con nuestra incredulidad, con nuestra vasta experiencia de descalificaciones, medias verdades e incompetencia contrastada que hemos visto en nuestros políticos. Por eso mismo va a ser un debate vacío, que no convencerá a nadie (o a muy pocos creyentes), porque son muchas las veces que nos han colado una mentira, porque hemos visto a muchos traidores, porque también nos hemos encontrado con algún tirano.
Y lo intento, de verdad. Pero no puedo. Intento creerme a estos dos candidatos que van a dirigir a un país entero en medio de una crisis de la que aún no se avista un pequeño haz de luz que indique el final el camino. Pero no puedo... Y me conozco también sus argumentos:




